La serie «Amaneceres»
Con constancia, sin calendario fijo: una imagen y una oración breve. Sin sermón, sin ruido. Solo la luz y unas pocas palabras. Empezó en un balcón que fue nuestro por muchos meses: siempre la misma vista, sobre el mismo bosque, y lo único que cambia es la luz. Los amaneceres viven aquí, en el taller; a Instagram llega una copia.
Lo más reciente: 15 jul 2025, Lamentaciones 3:23
Espera
Antes de la luz hay que aprender a esperarla.

Toda la luz del día cabía todavía en una línea, al fondo, sobre las luces del pueblo. El bosque dormía a oscuras y no hacía falta ayudarla a crecer. Solo había que estar despierto cuando se decidiera.
«Anhelo al Señor más que los centinelas el amanecer, sí, más de lo que los centinelas anhelan el amanecer». Salmo 130:6
2 fotosLa luna se quedó despierta hasta que llegó el relevo. Nadie se lo pidió. Hay quien trabaja de madrugada para que otro reciba el día ya encendido, y se va sin esperar que se lo agradezcan.
«Tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público». Mateo 6:4
2 fotosEl horizonte guardó el rojo bajo el azul, como se guarda una buena noticia hasta que llega la persona a quien se le va a contar. Yo solo tenía que esperar cinco minutos. A veces esa es toda la tarea.
«De mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de ti, y esperaré». Salmo 5:3
2 fotosLlegó sin ruido, como llegan los que ya saben que los esperan. Mandó unos hilos dorados para avisar y, tres minutos después, se sentó entre las casas, redondo, a ver quién se había levantado. Yo ya estaba ahí.
«Los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas». Isaías 40:31
2 fotosAlguien pasó la noche trazando líneas finas con un pincel casi seco. A las 6:11 llegó el sol a firmar la obra, y la tocó apenas, por abajo. Yo alcancé a ver la firma.
«Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad!». Lamentaciones 3:23
Para volver a ellos
Cada mañana es tiempo nuevo. No importa cómo terminó el día anterior: el amanecer no cobra deudas. Por eso la oración temprana me parece el gesto más honesto que conozco: no pedir, sino agradecer que hay otra oportunidad de hacer bien las cosas.
«Ver de cerca» no es solo un modo de mirar un mecanismo. También es un modo de orar: con atención, sin prisa, agradecido por lo pequeño.